Los carburantes suben a niveles de 2008 en un momento en que el barril de petróleo baja
“Las gasolineras no tenemos armas para bajar los precios”
El precio de los combustibles es, actualmente, el más alto desde 2008; sin embargo, el barril de petróleo está más barato que entonces. Los consumidores entienden que la consecuencia lógica sería que el precio final que se paga al repostar fuera igualmente más bajo; pero se da justo lo contrario.
Para Julio Pomar, vocal de la Asociación de Estaciones de Servicio de la provincia de Ciudad Real, la explicación está muy clara: son las petroleras las que han subido el precio, a lo que hay que añadir el incremento de los impuestos especiales de los carburantes, sumado al aumento del IVA del pasado mes de julio.
“El Gobierno ha autorizado a las petroleras a que suban los precios y ganen más; pero las estaciones de servicio seguimos ganando lo mismo porque la comisión que tenemos por cada litro que se vende es fija. Esté al precio que esté, ganamos lo mismo”, aseguró Pomar. Así las cosas, “ganan las petroleras y gana el Estado”, que recauda más.
Esta última semana, la gasolina de 95 octanos se vendía en Ciudad Real a 1,253 euros por litro, mientras que el gasoil alcanzaba los 1,185 euros. De esta forma, a lo largo del año los precios no han hecho sino subir para los conductores. Así, el pasado 1 de enero la gasolina 95 se pagaba a 1,108 euros por litro y el gasoil a 1,011 euros. Y el 1 de julio, con la subida del IVA, que pasó del 16% al 18%, los precios estaban en 1,205 euros en la gasolina 95 y 1,127 en el gasoil.
En cualquier caso, todo apunta a que el año acabará con nuevos incrementos de precio, ya que, según Julio Pomar, “está subiendo dos o tres veces por semana; en lo que va de diciembre ya ha variado cuatro veces”. Y la variación, obviamente, siempre es al alza.
Según explicaba, tantas modificaciones están haciendo que el consumidor sea incapaz de saber en cada momento cuánto tendrá que pagar por llenar el depósito. “El público está despistado y no se suele fijar en el precio”. Además, señalaba que tampoco hay mucha diferencia entre unas gasolineras y otras. Sólo las de hipermercados venden los carburantes más baratos, pero, como señalaba Pomar, es un producto de calidad inferior.
Comisión pequeña
“Las gasolineras no tenemos armas para bajar los precios, sino que nos atenemos a lo que marcan las petroleras”, indicaba el vocal de la Asociación provincial. En este punto, matizaba que no pueden bajar los precios porque la comisión que se llevan es de sólo un 5% del precio de venta de cada litro. “No podemos bajar ese porcentaje porque se hundirían nuestro negocios; tenemos que mantener ese pequeño margen porque, si no fuera así, tendrían que cerrar más estaciones de servicio de las que ya han cerrado”. dijo.
Al parecer, la gente entiende que la culpa de los precios no la tienen las gasolineras. Al menos así lo aseguraba Pomar, quien añadía que se ha notado un descenso importante en las ventas en los últimos meses. “La gente ya no usa tanto el automóvil por ocio, sino por necesidad; se piensan más mover el coche”.